La semana de Galicia en El Corte Inglés, se está celebrando en casa de mis padres y por consiguiente, en la mía.
El otro día llegaron de su «retiro» gallego. Lo pongo entre comillas porque no tengo del todo claro si el retiro lo hacen allí donde no paran entre huertos, vendimias y eventos sociales o aquí, donde parece que la vida es más apretujada pero también más tranquila.
Ayer fui a verles y darles un achuchón y, ¿reconocéis el olor a la casa materna? Es característico, verdad? Huele, a hogar. Sin más.
Pues además de ese olor a hogar, olía a chorizos, rixós, androlla, chuletones, huevos, patatas del huerto, castañas, manzanas, calabazas, pimientos, vino casero, licor café de mis tíos, miel de mis primos, … Como un supermercado, pero en casa.
Ya me había dicho mi hermana que era mejor que fuera con el coche a verles, y yo que soy muy obediente, allí me fui al salir de una reunión. Pues oye, que el maletero llenito! 3 bolsas llenas de cosas ricas y eso que si hubiera sido por mis padres, me hubiera llevado otras tres.
Es divertido ir a casa de los padres porque aunque roces ya los 40, es como si tuvieras 18, acabaras de salir del huevo y pasaras más hambre que una top model. Que si leche, que los huevos de la vecina «que son acabados de poner bien amarillitos, no como los que compras aquí que no valen nada», que si chuletones «que son muy ricos, bien frescos y que la de Lola los trajo especial para ti». Y los rixós… «que te lleves el trozo grande, que aunque estés sola seguro que lo compartes y además, a ti te encantan…». Si fuera por mis padres, la operación bikini se hubiera ido de vacaciones con Curro y estarían dándose la vida padre.
Pero lo mejor de todo, lo mejor, es imaginarlos cargar todo eso (y con todo eso, incluyo un saco enorme de patatas porque claro, no las iban a dejar allí con lo buenas que están, y dos docenas de huevos!) en el coche para hacer más de 1000km… Si es que, unos llevan ropa y maletas y mis padres traen una despensa del tamaño del salón de la Preysler.
Ayer nos reíamos, porque se llegan a quedar tirados con el coche y el de la grúa, alucina.
En fin, que yo estoy feliz y mi nevera a reventar. Para celebrarlo, os traigo una tarta diferente, bien original y con un ingrediente poco habitual en recetas dulces: la berenjena.
De hecho en italia hay un plato típico que es Melanzane al Cioccolato, lo que viene siendo, Berenjenas al chocolate. La verdad es que no se nota demasiado en el gusto, pero sí en la textura que le da un punto más cremoso.
La receta, la podéis ver en la pág. 43 del Magazine de Otoño.
¡Espero que os guste!
Disfrutad del fin de semana, mientras, yo me quedo ordenando mi despensa…
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