
Nueve meses de espera y por fin, el día 10 de octubre, nos tuviste en vela esperando a la espera de la cita a ciegas más importante de nuestras vidas. Esa cita a ciegas en la que sabíamos que seguro, íbamos a enamorarnos.
A todo el mundo digo que eres un niño trampa. Disfrutamos de un buen embarazo sin decir que no a ningún plan, el parto fue fantástico y tus primeros días están siendo una maravilla.
Que sí, que tienes tus momentos berrinche como buen niño (tus abuelas dicen que es bueno para los pulmones que llores, aunque a nosotros se nos parte el corazón cuando te vemos así) pero nos haces el corazón más blandito con tus caras cuando despiertas, tus ruiditos mientras duermes y los mini avances que solamente los padres pueden apreciar día a día de sus retoños.
Puedo decir que mi vida ha cambiado, duermo menos, sufro más y mi corazón se ha engrandecido por mil.
Y yo que pensaba que sabía lo que era el amor…
5 Responses to Y de repente, tú…