Según dicen los medios, esta semana ha entrado oficialmente el otoño.
Ya he dado la bienvenida a mis medias y calcetines y creo que este fin de semana tendré que cambiar el armario de las sandalias por el armario del calzado de entretiempo.
Me encantan los zapatos, pero los de entretiempo…. Qué zapatos son? Bailarinas? Zapatos medio abiertos? Es un poco complicado, no?
Ya no hace tiempo de sandalias (se te congelan los “pinrreles”), pero tampoco hace tiempo para llevar zapatos cerrados de invierno… Vale la pena comprarse zapatos de entretiempo? Vale la pena, pararse a pensar qué tipo de zapatos son esos? Total, al final, son 4 semanas al año, 2 en otoño y 2 más en primavera.
Ahora es cuando ves la mezcla de todo tiempo de vestimenta por la calle. Desde los que ya van con el abrigo y botas (las prisas por estrenar las nuevas adquisiciones, quizá), hasta los que van todavía en chancletas y tirantes.
Es curioso.
Bueno, al tema que me voy por las ramas.
Total, que creo que este fin de semana pasado ha sido el último para poder disfrutar de la terracita, de comer fuera y del buen tiempo. Menos mal que siendo previsores, nos decantamos el domingo por hacer una fideuà.
Hacía tiempo que iba detrás de hacerla, pero como a E. le apetece más la paella, pues lo posponía. Hasta este domingo, que si no la preparaba ya, tendríamos que esperar de nuevo a las buenas temperaturas, ya que ahora apetecen más unos fideos a la cazuela, un risotto, …
Se dice que la fideuà se “inventó” en un pueblo Valenciano donde iban a preparar una paella. Al ver que no tenían arroz, probaron a hacerla con fideos y salió tan bien que siguieron haciéndola y se fue expandiendo la idea a través de la costa Mediterránea.
Wikipedia nos confirma que fue un poco diferente: el cocinero de un barco pesquero estaba cansado que nunca llegara la cantidad de paella que preparaba para la tripulación. Con la intención de que no quedara tan buena y entonces, llegara para todos, cambió el arroz por los fideos, pero el resultado, gustó igualmente y fue tal la aceptación que pronto los restaurantes de la costa empezaron a preparar la receta.
Es usual (eso sí que no se dónde tiene el origen), tomarla con un poco de all-i-oli (ajo y aceite) . Por favor, restauradores, tomad nota de cómo se escribe correctamente, ya que veo barbaridades escritas por ahí.
Aprovecho también para decir que pà amb tomàquet se escribe así y no: pa tomaca, pan tomaca, pa en tomaca, ….
No quiero despedir este post sin agradecer a la organización de Gastronony and Technology Days el fantástico congreso que organizaron en Barcelona a principios de semana. Fue muy enriquecedor e interesante.
En el siguiente post de 7 canibales, podéis leer una crónica fantástica. (aquí)
Espero el año que viene volver.
Bueno, aquí os dejo la receta. Que tengáis un fantástico fin de semana!
Ingredientes: 4 pax
– 500 gr de fideos nº 0
– 1 calamar grande
– Caldo de pescado
– 1 cebolla
– 3 dientes de ajo
– 200 ml de tomate frito
– Sal
All-i-oli
– 1 diente de ajo
– Aceite virgen extra
– 1 huevo de la nevera
– Sal
Elaboración
En una cazuela poner los fideos y tostar al fuego removiéndolos hasta que cojan un color marrón (no quemado). Lo podemos hacer al fuego o en el horno. Reservar
Cortar la cebolla en dados y filetear los ajos.
Precalentar el horno a 180º.
En la misma cazuela/paellera, dorar en aceite de oliva. Cuando estén dorados, incorporar el tomate y dejar a fuego suave durante 20 minutos.
Introducir el calamar limpio y cortado a trocitos (también podemos añadir unas gambas, almejas, ….), y los fideos. Salar.
Incorporar el caldo de pescado hasta cubrir e introducir en el horno a 180º durante 30 min.
Durante este tiempo, podemos hacer el all-i-oli.
Los más osados lo podeis hacer a mano, únicamente con un mortero, machacando un diente de ajo y echando aceite de poquitos en poquitos.
A mi así, no me sale, así que os doy la receta que nunca falla.
Poner en el vaso batidor el huevo, el ajo laminado, una pizca de sal y un chorrito de aceite.
Poner la batidora tocando el fondo del vaso y triturar en la velocidad mínima. Ir echando al mismo tiempo un chorrito de aceite.
Cuando veas que la parte inferior de la mezcla toma forma, inclinar poco a poco uno hacia un lado el brazo de la batidora de forma que entre aire.
Después poco a poco podeis ir moviendo la batidora hasta que coja la densidad que más os guste. Echar aceite hasta que tengáis la cantidad que necesitéis.
Rectificar de sal.
Servir la fideuà con all-i-oli para quién quiera.
26 Responses to Fideuà con all-i-oli para despedir el verano